¿Se puede estar tan contenta solo porque dieron en la
televisión una película que ya viste cientos de veces?
Sí.
Absolutamente sí.
Amo A Beautiful Mind. Es una película que me toca de
una forma que no sé explicar del todo.
Me hace pensar (porque yo pienso, y mucho, ja ja ja) en
cómo la mente construye sus propios sistemas para sobrevivir.
Pero sobre todo en esto: que lo que nos salva muchas
veces, es la disciplina.
Cuando Nash, al final de la película, dice: “He
decidido dejar de alimentar ciertos apetitos”, deja claro que tuvo que aprender
a observar lo que ocurría en su mente y elegir qué sostener y que no.
Su apetito por los patrones. Su apetito por las
alucinaciones. Su apetito por los sueños y la imaginación.
No es solo una frase, es su forma de supervivencia.
Hay ideas que crecen si uno las repite demasiado.
Hay obsesiones que se vuelven más grandes cuanto más
las miramos.
Hay pensamientos que empiezan a ocuparlo todo.
Y entonces me pregunto: ¿Qué es lo que estoy
manteniendo vivo dentro de mí?
Tal vez aprender a pensar sea aprender a poner límites
dentro de la propia mente.