jueves, 22 de diciembre de 2005

Escuchando a Serrano vuelve a mí una pregunta...

¿Cuántas veces el viejo tacto de una mejilla nos cortó?

Hay heridas que no se abren con un adiós.

Se abren con un reencuentro.

Fue un saludo cualquiera, 

como si fuera uno más,

pero en ese instante 

me devolviste años enteros.

No fue el beso lo que dolió.

Fue todo lo que volvió con él.

jueves, 8 de diciembre de 2005

Transcurre

Hoy se me hizo claro que 

la vida no se detiene en ninguna parte. 

Transcurre entre calles y avenidas, 

entre clases y feriados, 

entre esquinas y semáforos. 

Entre niños y adultos, 

entre juegos, viajes y prisas, 

entre amores que aparecen y se van, 

entre días que parecen iguales, 

entre cosas pequeñas que uno apenas registra.

 A veces con lluvia, 

a veces con sol, 

a veces con barro,

a veces con tormentas,

a veces con risas, 

a veces con lágrimas, 

a veces con sorpresas. 

La vida sigue con problemas, con calma. 

Sigue contigo. Sigue sin ti. 

Sigue incluso cuando uno no está listo. 

Entre risas ajenas, 

entre problemas propios, 

entre lo cotidiano que no pregunta.

Y un día te das cuenta de que nada se detuvo. 

Solo tú.


domingo, 30 de octubre de 2005

 Últimamente tengo mi bitácora muy abandonada.

¿Por qué? No lo sé.

Creo que ya no estoy tan triste como antes.
De hecho, estoy bastante feliz, y eso es raro
y me desactiva las neuronas.

El problema es ese: la tristeza y la soledad
siempre fueron mis mejores musas,
y no puedo escribir si no hay nada que me rompa por dentro.

Dependo del dolor y no de mi voluntad.
Cuando duele, las palabras aparecen solas.
Cuando estoy bien, en cambio, la voz en mi cabeza se calla.

Aparece el silencio. Aparece el vacío.
La ausencia de palabras. 

La nada.

En general, yo necesito escribir como descarga
no suele ser una elección, sino una urgencia.

Escribir desde la calma me obliga a sentarme…
y yo no puedo sentarme a pensar qué voy a escribir.
Antes lo tengo que sentir...

Tal vez el dolor sea el único lugar desde donde yo existo.

viernes, 26 de agosto de 2005

¿Ya es muy tarde para ser más sensata?

Tal vez aún no...

Aún puedo ser más madura.

Pero resulta que algunas respuestas llegaron cuando las preguntas ya habían cambiado.

miércoles, 22 de junio de 2005

Siete canciones que hablan de la vida

1) La voz de un amigo diciendo “te quiero”. 

2) El ruido de una puerta cuando entra alguien que estabas esperando. 

3) La lluvia golpeando con fuerza tu ventana. 

4) Los latidos de mi corazón cuando apareces de golpe. 

5) El crujir de un libro al comenzar un viaje en sus páginas.

6) La voz de mi cabeza diciendo “bien hecho”. 

7) El eco de tus pasos acercándose cuando más te esperaba.