sábado, 7 de febrero de 2009

Hoy pasé horas hablando con vos.

No de verdad. Solo en mi cabeza.

No hice nada útil con ese tiempo.

No resolví ningún problema ni llegué a ninguna conclusión importante.

Simplemente hablé con vos en mi imaginación.

Te conté cosas.

Te hice preguntas.

Escuché respuestas que probablemente nunca dirás.

Discutimos, nos reímos, aclaramos malentendidos

que tal vez solo existen en mi cabeza.

Cuando me di cuenta, había pasado toda una tarde

conversando con alguien que no estaba allí.

A veces creo que te extraño.

Otras veces creo que extraño las conversaciones que nunca tuvimos.

Es raro pensar en cuánto puede durar una conversación imaginaria

cuando quedan demasiadas cosas por decir.

Qué ironía!

La conversación más larga que tuvimos,

nunca ocurrió.