Se planchan las cejas.
Se inflan los labios.
Se ponen uñas falsas.
Se pegan las pestañas, pelo por pelo.
Se borran la cara...
y se la vuelven a dibujar.
Y ella...
Solo con sus gafas de seguridad
y su bata de laboratorio,
es hermosa.
No necesita más...
Ella es ella,
y siempre fue demasiado.
Te amo, amiga.