martes, 24 de marzo de 2009

Intercambio injusto

Dicen que cuando la vida de uno se vuelve interesante, uno deja de escribir.

Mi vida no se ha vuelto para nada interesante en estos últimos días, solo un poco más acelerada debido al comienzo de clases y otras cosas que roban tiempo y energía, pero nada más.

Sin embargo, he dejado de escribir.
Resulta que ahora no encuentro las palabras para expresar el caos de mi interior.
No encuentro la forma, ni los verbos, y mucho menos los sustantivos o adjetivos.

¿Qué ha sucedido?

Me los robaron, junto con las ganas de escribir, y dejaron en su lugar desgano y desazón.

Vaya intercambio injusto.

sábado, 7 de febrero de 2009

Hoy pasé horas hablando con vos.

No de verdad. Solo en mi cabeza.

No hice nada útil con ese tiempo.

No resolví ningún problema ni llegué a ninguna conclusión importante.

Simplemente hablé con vos en mi imaginación.

Te conté cosas.

Te hice preguntas.

Escuché respuestas que probablemente nunca dirás.

Discutimos, nos reímos, aclaramos malentendidos

que tal vez solo existen en mi cabeza.

Cuando me di cuenta, había pasado toda una tarde

conversando con alguien que no estaba allí.

A veces creo que te extraño.

Otras veces creo que extraño las conversaciones que nunca tuvimos.

Es raro pensar en cuánto puede durar una conversación imaginaria

cuando quedan demasiadas cosas por decir.

Qué ironía!

La conversación más larga que tuvimos,

nunca ocurrió.

martes, 13 de enero de 2009

Necesitas soñar

 Si Dios no existe, 

¿Quién nos implantó los sueños, las ilusiones 

y el deseo de hacerlos realidad?

Si fuéramos solamente materia, 

¿de dónde surge esa tendencia a desear algo más?

¿De dónde nace la capacidad de anhelar, 

de imaginar un futuro distinto y de amar?

¿Acaso no hay algo en nosotros que parece apuntar 

más allá de la simple supervivencia?

Nuestros sueños, nuestras ilusiones y el amor 

son evidencia a favor del Creador.