Valeria no podía ver al hombre gris, pero el si podía verla a ella
y ¡era tan extraña ante los ojos del hombre gris!
-¿Como se puede vivir en blanco y negro?-se preguntaba
y la curiosidad lo llevaba a seguirla
para ver como era esa vida sin matices
aunque cuando notaba que ella lo percibía, el se asustaba.
Si Valeria descubría que el la seguía, lo odiaría para siempre
y el no quería ser odiado
Solo quería acompañarla para poder experimentar por una vez
la intensidad del negro
la belleza del blanco
la armonía de dos colores puros sin matices
Porque en la vida de un hombre gris jamas había dos colores puros
Siempre las cosas eran términos medios
Así ...
El nunca había amado incondicionalmente
nunca había odiado hasta matar
nunca había llorado hasta ahogarse
y mientras mas miraba a Valeria mas deseaba sumergirse en ese mundo
sentir sus limites, vivir con intensidad
pero temía manifestarse
Valeria se enojaba con mucha facilidad y sus enojos eran como huracan
aunque a veces la veía sumergida en ternura
siendo tan dulce, tan amable, tan buena, como nadie mas
y deseaba manifestarse
para poder sentir por primera vez un amor puro
un amor como un blanco, sin ninguna manchita oscura
sin una pizca de mezquindad
ese que solo Valeria podía sentir
El hombre gris se medio enamoro de Valeria
pero se decepcionaba pues sabia que ella nunca lo vería
Y así pasaban los días para el hombre gris,
sin darse cuenta que los matices de su amor fueron cambiando
del gris paso al gris claro
el gris claro muto a gris clarísimo
y mientras mas la amaba mas se parecía al blanco
hasta que un día mientras la contemplaba... ¡Valeria lo vio!
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