domingo, 7 de enero de 2024

Domingo

 Los domingos me pongo triste y es ley

Fue así desde que comenzó mi historia.

 Mamá decía que, incluso de bebé,

el domingo me encontraba llorando sin descanso.

Los otros días tenían forma de calma.

pero el domingo no había tregua con mi llanto.

Comenzaba en la madrugada y terminaba al anochecer

aunque no terminaba del todo.

Con los años, el domingo solo era paz para los otros

mientras yo, sola, alienada, aburrida,

deambulaba como fantasma en silencio

para que los demás descansaran,

o caía en un sueño fingido

para no estorbar al descanso de los otros.

¿A quién se le ocurrió que el domingo es para descansar?

¿Quién decidió que el domingo era un refugio?

No importa dónde esté.

No importa con quién.

No importa lo que haga o deje de hacer.

el domingo me muero un poco.

Y con cada domingo que pasa, resucito menos.

Temo que un día no quedará nada

que pueda ponerse en marcha el lunes.

Estoy convencida de que mi último día será un domingo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario