jueves, 21 de junio de 2007

"A los pobres y a veces afortunados domesticados..."

 Tú tienes cabellos color de oro... Entonces cuando me hayas domesticado será hermoso! El trigo que es dorado me traerá tu recuerdo y me gustará el rumor del viento en el trigo...!

El Principito


"Domesticar" es crear lazos (no lo digo yo, lo dice El Principito, ja ja) 

Es volverse único para alguien, dejar de ser uno entre miles.

El libro lo muestra como algo hermoso porque, gracias a ese vínculo, el trigo dorado le recordará al Principito, sin embargo, también duele. 

Porque cuando alguien se vuelve único para ti, ya no puedes volver a mirarlo con indiferencia. Y desde entonces la distancia pesa, la espera se alarga y la nostalgia encuentra mil maneras de regresar.

La amistad es regalo, pero también herida.

Una vez que alguien deja su huella en tu mundo, el viento ya no suena igual, el trigo ya no es sólo trigo, y tu mundo comienza a llenarse de señales de esa persona: un color, una canción, una calle, una esquina, una taza, un perfume, una palabra, una foto, un abrazo, un banco de plaza, una risa...

Esas cosas siguen siendo las mismas para los demás, pero para quien fue "domesticado" quedan cargadas de significado. 

Un campo de trigo deja de ser un campo de trigo y se convierte en alguien..

Y entonces descubres que ciertas cosas ya no te pertenecen del todo, porque una parte de ellas se quedó atada a un recuerdo, donde una parte de ti quedó atada también.


No hay comentarios:

Publicar un comentario