No es ningún secreto que “Eres” es mi canción favorita de Ismael Serrano.
Aunque muchas de sus canciones me conmueven, hay en “Eres” una intensidad que me resulta imposible de explicar del todo.
Me fascina su carga emocional y también su
belleza literaria, la forma en que construye metáforas para describir el amor
como algo cotidiano pero también inmenso. La letra es nostalgia pura, pérdida, vacío.
Pero, ¿Qué está describiendo realmente esta
canción? Ismael le habla directamente a la persona amada, intentando definir
quién es ella y por qué la ama. Pero lo interesante es que no recurre a
metáforas simples, como esas típicas frases cursis que odio, del tipo “tus ojos
son dos estrellas” o “eres lo mejor de mi vida”, sino a imágenes mucho más
complejas y cargadas de significado.
Y eso es justamente lo que más me gusta de
esta canción, que no busca ser transparente, sino profunda. Cada verso parece
esconder algo más detrás de las palabras.
Incluso, desde el planteamiento de las
metáforas siento que Ismael hace una demostración de amor hacia la mujer que
describe, ya que no la compara con imágenes románticas comunes y desgastadas,
no le dice simplemente “eres una rosa” o “eres la luna” sino que Ismael elige
imágenes mucho más intensas, como ella.
A continuación, voy a interpretar algunas
de esas metáforas según mi propia lectura de la canción.
PRIMERA PARTE:
No das respuestas
ni luz a mi jardín,
y no hay guerrero
que descanse en ti.
No hay luna de
agosto, ni lluvia de abril,
que no haya dormido
antes en ti.
Eres pequeña como
una estrella fugaz,
como el universo
antes de estallar.
Vuelas como la
risa, como el diente de león.
Si yo te miento, tú
lo haces mejor.
“No
das respuestas ni luz a mi jardín, y no hay guerrero que descanse en ti.”
Me encanta que en una canción llamada ERES,
en lugar de comenzar con lo que esa persona si es (eres luz, eres amor, eres
intensidad) Ismael Serrano elige empezar por lo que NO ES
rompiendo con la estructura que el oyente espera. Comienza definiéndola desde
la ausencia, lo que no da y lo que no representa.
“No
das respuestas ni luz a mi jardín” sugiere que esa persona no ilumina ni trae
certezas a su “jardín” o sea a su mundo íntimo, su espacio personal. Esto puede
leerse como que ella es contradictoria, incluso desconcertante, que lo
desestabiliza, idea que se confirma cuando dice
“no hay guerrero que descanse en
ti”, un guerrero aquí puede interpretarse como un hombre que viene de
batallas emocionales, que busca paz, un refugio después del conflicto. Sin
embargo, con ella no hay quietud posible, porque no es refugio, es intensidad.
No es un solcito que calienta el jardín, es tormenta.
“No
hay luna de agosto ni lluvia de abril que no haya dormido antes en ti”
Me equivoque, aquí Serrano usa uno de los clichés
literarios más clásicos... la lluvia de abril (aunque se lo perdono porque creo
que es de los pocos clichés literarios que usa en toda la canción)
¿Qué tienen los poetas con abril? Los poetas adoran abril
porque es un mes de contrastes, abril representa la transición. Es el mes donde
el invierno (o el otoño, según el hemisferio) se rompe, donde llueve y esa
lluvia es un símbolo de cambio.
En el hemisferio norte, abril es el corazón de la
primavera. Pero no es una primavera alegre y llena de sol como mayo, como abril
es un mes de transición, su clima es inestable (como ella). Podríamos decir que
abril tiene un clima "bipolar" donde en un momento hace sol y al
siguiente llueve, y esa inestabilidad es perfecta para hablar de las emociones
humanas, y ¿de qué hablan los poetas sino es de emociones humanas?
Aquí, en el hemisferio Sur, Abril es el corazón del
Otoño, los días se acortan, el frío se empieza a sentir en serio y comienza la
nostalgia, por eso una "lluvia de abril" es una lluvia gris que te
invita a estar adentro, tomarte un café, pensar y extrañar.
Por eso, la metáfora de abril funciona en ambos
hemisferios y se usa mucho, como símbolo del cambio, de lo inestable, de lo
emocional.
¿Y la
luna de agosto? En España, (De donde es Serrano) agosto es el corazón del
verano, el equivalente a nuestro enero en Argentina. Entonces, una “luna de
agosto” evoca la imagen de noches de verano largas, cálidas, donde todo parece
más vivo, más intenso.
Entonces, ¿qué nos quiere decir Ismael? Que todo
eso que uno suele sentir con una llovizna melancólica, con una noche de verano,
llegan a él como si ya hubieran pasado o dormido antes con ella, cuando él
experimenta algo intenso o emocional, termina pensándola, porque todas esas
emociones ya quedaron asociadas a ella y le remiten automáticamente a su
recuerdo, como si ella fuera el punto de partida de esas sensaciones.
“Eres
pequeña como una estrella fugaz, como el universo antes de estallar.”
Acá aparece una contradicción hermosa. Primero la describe como “pequeña como una estrella fugaz”.
¿En qué sentido es pequeña una estrella fugaz? Una
estrella fugaz es un fragmento de roca que entra a gran velocidad en la
atmósfera de la Tierra y se quema por el roce con el aire, dejando ese rastro
de luz que vemos en el cielo y que nos maravilla. Aparece de repente, brilla
intensamente durante unos segundos y desaparece antes de que podamos retenerla.
Ella es “pequeña” en ese sentido, es fugaz, difícil de atrapar, casi
inalcanzable, pero capaz de dejar una impresión enorme en quien la observa.
Y esa idea se vuelve todavía más
interesante con la segunda metáfora: “como
el universo antes de estallar”. Según la teoría del Big Bang, todo el
universo estaba concentrado en un único punto diminuto. Es decir, algo
aparentemente pequeño contenía dentro de sí una inmensidad infinita.
Creo que Ismael juega justamente con esa
contradicción, ella parece pequeña o frágil a simple vista, pero dentro suyo
guarda una intensidad inmensa, imposible de medir.
“Vuelas
como la risa, como el diente de león, si yo te miento, tú lo haces mejor”
¿La risa vuela? Sí, físicamente el sonido
de la risa viaja en ondas sonoras por el aire. Cuando Ismael dice, vuelas como
la risa, viene a mi mente la imagen de la risa de ella propagándose como una
onda, atravesando el espacio, llegando a él.
Cuando dice “como el diente de león”, lo
que visualizo son las semillas de esta planta, esos pelitos blancos (vilano)
que el viento levanta y transporta por el aire. Veo ese momento casi mágico en
el que uno sopla y las semillas se separan y flotan, dispersándose en distintas
direcciones.
Entonces, Serrano la está comparando a dos imágenes
que se mueven libremente por el aire y no pueden atraparse del todo. ¿Por qué?
Ella parece ser eso en su vida, una presencia que siente intensamente, pero que
nunca termina de pertenecerle por completo.
“Si
yo te miento, tú lo haces mejor.”
Esta frase lejos de sonar a acusación del
tipo “me mentiste y yo te mentí” me suena a ¿complicidad?.
Me hace pensar en una dinámica íntima entre
dos personas que se conocen demasiado bien, donde si él intenta ocultar algo,
ella lo percibe y responde igual de fuerte, lo que me lleva a pensar en un
nivel de conexión tal que cuando uno de los dos trata de “engañar”
emocionalmente al otro (no decir lo que siente, disimular ocultar, exagerar) el
otro se lo devuelve con más intensidad.
Y la frase sugiere que entre ellos ninguno
puede engañar realmente al otro, porque ambos se leen demasiado bien. Es una
especie de duelo íntimo entre los dos, donde constantemente se perciben, se
responden y donde ninguno puede ocultarle demasiado al otro.
SEGUNDA PARTE
Eres la copa rota,
el mar en que me adentro,
viento que susurra,
el tálamo deshecho,
ácido en mis ojos,
el café de mis mañanas,
la mano en el sexo,
el rumor de batalla.
“la
copa rota”
Este es otro cliché literario que encontré
en muchísimas canciones y que no hace falta explicar demasiado, la copa rota
simboliza fragilidad. Una copa, incluso entera, ya es un objeto delicado,
entonces rota lo es todavía más. La imagen transmite la idea de alguien herido,
vulnerable, marcado por lo que vivió.
“viento que susurra”
¿Escuchaste alguna vez susurrar al viento? Hay
algo suave e íntimo en esa sensación. Ella a veces, es así para él, delicada,
sutil, apenas perceptible, pero capaz de atravesarlo y afectarlo igual.
“el
tálamo deshecho”
“Tálamo” viene del griego y significa lecho
matrimonial, es decir, el espacio más íntimo de una pareja. Que esté deshecho,
o sea desordenado, me hace pensar en el caos que queda después de haberse
entregado emocional y físicamente al otro. Serrano usa esta imagen para mostrar
que ella también representa para él deseo y pasión. Ella para él también es intimidad
y desborde, una experiencia que lo atraviesa incluso después de haber
terminado.
“ácido
en mis ojos”
No hay terror más grande en un laboratorio que el
ácido en tus ojos, ja ja ja. Esta imagen tan corrosiva me (duele)hace pensar en
algo que quema y lastima. Serrano muestra que ella también puede ser incómoda o
incluso dolorosa emocionalmente. No la idealiza como alguien que solo trae
calma o felicidad, sino como una persona capaz de afectarlo intensamente,
incluso cuando eso duele.
“el
café de mis mañanas”
El café es para muchas personas la primera compañía
al despertar y empezar el día. Al compararla con el café de sus mañanas,
Serrano muestra que ella forma parte de su rutina más íntima, que le da
energía, lo acompaña mientras se pone en marcha.
¿Acaso no hemos tenido todos alguna vez un
"café de nuestras mañanas"? Esa persona que es parte de la rutina
diaria hasta el punto de que cuesta imaginar el día sin ella, con las que
empezabas el día hablando, y cuya ausencia se hacía notar cuando pasaba un día
sin hablarles, porque finalmente terminan formando parte de nuestros hábitos.
“la
mano en el sexo”
Esta “metáfora” apunta directamente a la intimidad
física, y creo que Serrano la incluye para romper (cual publicidad de Paso de
los Toros, ja ja ja) con la tendencia de la poesía romántica a hablar del amor
como centrado únicamente en los sentimientos. Aquí, la imagen transmite
cercanía física e intimidad sexual. No hace falta explicar demasiado porque todos
podemos imaginar la confianza y la vulnerabilidad que implica permitir que otra
persona nos toque de esa manera.
¿Por qué, entre miles de imágenes posibles, eligió
una tan corporal? Para dejar claro que ella no es solo la mujer que lo inspira
y lo conmueve sino también es la mujer en la que alimenta sus fantasías, su
erotismo y su deseo sexual. Ella no es solo el objeto de su admiración, es su
amante. No ocupa únicamente un lugar en su corazón o en sus pensamientos, sino
también en su piel. En ella encuentra excitación, placer, y satisfacción.
“el
rumor de batalla”
En la literatura medieval y en los textos épicos,
el "rumor de batalla" suele referirse al murmullo que se oye a la
distancia antes del combate, es el ruido lejano de los caballos acercándose, el
golpeteo de las herraduras, el choque de las armas, los gritos que todavía no
se distinguen con claridad. Primero se escucha el rumor y después aparece el
ejército. Tan solo pensar en esa mezcla de sonidos que anuncia que la guerra
está cerca se me eriza la piel, se siente la tensión, la expectativa, es un
sonido que te inquieta incluso antes de que ocurra nada.
¿Por qué la compara con esa imagen? Porque ella no
le transmite calma. Al contrario, le genera expectativa, nervios e inquietud.
Como el rumor de batalla, basta con sentir que está cerca para ponerse en
alerta.
ESTRIBILLO
En el estribillo la canción se vuelve como una
discusión. Serrano va a plantear una comparación: la vida intensa con él vs. la
vida estable que alguien más podría ofrecerle.
Hasta aquí, la canción venia describiendo quién era
ella, lo qué representa para él y las emociones que le provoca. Ahora en
cambio, se convierte en un reclamo, no un reclamo agresivo, sino más bien una
mezcla de dolor y de reproche.
Ahora dime... ¿qué
te han de ofrecer?
la tardes perdidas,
tu sangre en mi piel,
la casa cansada, la
manta en el sofá,
la tele encendida,
las ganas de llorar.
Cuando dice "Ahora
dime... ¿qué te han de ofrecer?", básicamente está
preguntando: "¿Qué podría darte otra persona que sea mejor
que todo lo que vivimos juntos?"
Y
para recordárselo no menciona cosas grandes como un viaje a París, el auto que se
compraron o las cenas caras. Habla de tardes perdidas, de una casa cansada, de
una manta en el sofá, de la televisión encendida y hasta de las ganas de
llorar, todas son imágenes de la vida cotidiana, de la convivencia.
De esta forma pone sobre la mesa que el
valor de una relación no está únicamente en los grandes logros, sino en esos
detalles aparentemente insignificantes que terminan construyendo una historia
en común y que son muy difíciles de reemplazar porque son algo profundamente
íntimo: la rutina, la confianza, la tristeza compartida y todas esas pequeñas
cosas que solo existen entre dos personas que han pasado mucho tiempo juntas.
Basicamente la pregunta es: "¿Quién más va a conocerte en lo cotidiano, en lo roto y en lo triste como yo?"
Él sabe que la respuesta es NADIE porque la intimidad de
una vida compartida es muy difícil de reemplazar.
Y ahora dime... ¿qué
te van a dar?
la paz en tu
vientre, el fondo del mar,
gaviotas cansadas,
mi sombra en el sofá,
la brasa encendida,
las ganas de matar.
Aquí hace algo parecido, pero ya no se
centra tanto en la vida
compartida sino en
las emociones y por
eso cuando dice "Y ahora dime... ¿qué te van
a dar?"
parece querer decir "¿Qué podría darte otra persona
que yo no te haya dado ya?"
Y ya no enumera cosas de la convivencia y
de los recuerdos compartidos, sino que pasa a un plano más emocional y acude a imágenes
como la paz en tu vientre, el fondo del mar, gaviotas cansadas, mi sombra en el
sofá, la brasa encendida, las ganas de matar, que son todas imágenes que evocan
emociones como calma, cansancio, compañía, deseo, rabia o pasión. De esta
forma, le muestra que él no solo fue la vida compartida sino que estuve
presente en sus emociones más profundas, en los momentos de calma y tambien en
los más intensos u oscuros.
Entonces, si la primera parte la pregunta
era "¿Quién
más va a conocerte en lo cotidiano?", aquí la pregunta es "¿Quién más va a conocerte más
profundamente que yo?"
Y aquí finalizo mi
análisis de la que es para mí la mejor canción de Ismael Serrano de todos los
tiempos. No creo que escriba una mejor.
Como dije antes, no
sé exactamente por qué “Eres” me atraviesa tanto. Tal vez sea la intensidad con
la que está escrita, o esa manera que tiene Serrano de convertir una relación
humana en un universo de metáforas, heridas, deseo y ternura.
Sé que “Eres” es
compleja, está llena de imágenes profundas y para captar su esencia hay que
escucharla más de una vez, pero creo que me encanta porque está escrita de una
forma que la hace sentirse profundamente real.
Porque no habla de un amor perfecto sino de un amor profundamente humano.
Un amor donde conviven la admiración y el deseo, la rutina y la pasión, la calma y el conflicto, la ternura y las ganas de salir corriendo.
Un amor lleno de TODO.
La melodía también ayuda, es suave, nunca
explota, solo va acompañando a las palabras sin opacarlas, como si entendiera
que la verdadera fuerza de la canción está en la letra.
Y quizá esa sea la razón por la que sigue
emocionándome después de tantos años y la razón por la que cada vez que quiero escuchar
una canción hermosa vuelvo a ella, porque algunas canciones se escuchan, pero "Eres"
en cambio, se habita.

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